¡Sé como Noé!
Como Noé, debemos esforzarnos por la fidelidad, la obediencia y la paciencia para hallar gracia ante los ojos de Dios.
¿Realmente valgo?
Recuerde que no está siendo destruida, sino refinada para que su pureza, a través de Jesús, brille cuando esté ante Dios.